| Formato | Disco compacto |
|---|---|
| Conferencias | 15 |
Congreso de la Anatomía del Espíritu del Hombre
Lo único que lo resuelve todo—Tú
«Un scientologist puede ayudar a que un individuo se ponga bien, sea feliz y se le otorgue inmortalidad, simplemente dirigiéndose al espíritu humano. Podría decirse con Scientology que hemos entrado en la segunda era de los milagros». —L. Ronald Hubbard
Culminando cinco años de avance firme, la Iglesia Fundacional de Scientology se había establecido en Washington, D.C. Convocando a los scientologists al primer Congreso Internacional en la capital de la nación, Ronald comenzó con la conferencia, La Esperanza del Hombre. Y el título era más que adecuado. Porque, como prueba estaban los últimos resultados de tecnología avanzada; resultados que solo podían describirse con exactitud con una sola palabra: milagros. Como testimonio hubo varios cientos de historias de caso, con niños sordos que oyen, niños lisiados que arrojan sus muletas y visión recuperada y quitándose sus gafas; todo esto se realizó exclusivamente abordando al thetán.
Inherente al éxito había un descubrimiento explicando los factores de autodeterminismo, y los medios para restaurarlo en un individuo. Y las implicaciones de ese descubrimiento fueron épicas. Ronald no solo rastreó la historia de todas las religiones del pasado, él también reveló cómo cada uno de sus esperados sueños se podían lograr ahora.
